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¿Cuáles son los síntomas del estrés visual?

estrés visual

El estrés visual, o astenopia, puede definirse como la tensión que se origina como consecuencia de una excesiva demanda de la vista durante largos periodos de tiempo. Este trastorno puede tener lugar de forma transitoria o permanente Y afecta sobre todo a las personas que pasan muchas horas delante de un dispositivo electrónico, leyendo o realizando actividades similares.

Causas del estrés visual

Entre los motivos más frecuentes que causan el estrés ocular se encuentran:

  • Adoptar unas pautas ergonómicas incorrectas durante un tiempo prolongado.
  • Trabajar siempre con ordenador u otro dispositivo electrónico, así como realizar cualquier tarea que requiere fijar mucho la vista, como por ejemplo estudiar o coser.
  • Desempeñar actividades con una visibilidad e iluminación insuficientes.
  • Utilizar unas gafas con graduación inadecuada.
  • Nerviosismo e inquietud provocados por diferentes factores, como depresión, ansiedad u otros trastornos emocionales y psicológicos.

¿Síntomas de estrés visual?

Los síntomas que indican que una persona sufre astenopia varían según las circunstancias en las que se encuentre, aunque los que más se repiten son:

  • Sensación de vista cansada.
  • Temblor de ojos.
  • Dolor de cabeza.
  • Sequedad ocular.
  • Visión borrosa e incluso doble.
  • Picor, enrojecimiento y lagrimeo en los ojos.
  • Dolor en el globo ocular.
  • Incapacidad para mantener el enfoque en distancias próximas.

Diagnóstico y tratamiento

En caso de experimentar algunos de los síntomas anteriores, es recomendable acudir cuanto antes al oftalmólogo. Este especialista es el encargado de diagnosticar el estrés visual a través de una serie de pruebas en la vista y analizando las causas que han podido originar dichas molestias.

Con el paso del tiempo, los indicios leves pueden dar lugar a otros problemas visuales más graves. Es fundamental identificar esta afección en las etapas iniciales para seguir el tratamiento adecuado.

Por norma general, este suele consistir en la adopción de nuevos hábitos diarios, así como utilizar gafas para realizar actividades específicas.

Los seguros de salud ofrecen asistencia especializada en oftalmología, donde se contemplan los procedimientos de diagnóstico, terapéuticos y de cirugía menor. Además, con este tipo de pólizas es posible realizar revisiones de la vista de forma periódica.

¿Cómo prevenir el estrés visual?

Si se adoptan una serie de rutinas en el día a día es posible reducir los síntomas del estrés visual, sobre todo en el ámbito laboral. Algunos de los consejos que se pueden seguir fácilmente son:

  • Colocar la silla con una altura y una alineación que permitan mantener la espalda recta.
  • La distancia de los ojos a la pantalla debe oscilar en torno a los 40 centímetros.
  • Es preferible trabajar con luz natural, aunque si ello no es posible la iluminación debe ser más intensa en el lugar donde se fija la vista.
  • Realizar descansos adecuados cada una o dos horas, durante los cuales es recomendable fijar los ojos en algo que se encuentre alejado.
  • Reducir el tiempo que se pasa frente a la pantalla, ya sea un ordenador o el teléfono móvil.
  • Utilizar lágrimas artificiales ayudan en gran medida a prevenir la sequedad de los ojos.
  • Se debe pestañear de manera frecuente cuando se trabaja haciendo un sobresfuerzo de la vista.
  • Es importante ajustar las características de las pantallas, tales como la luz, el reflejo, el contraste y el brillo para evitar que la vista se canse de forma prematura.
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