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10 países en los que encontrarás un samovar y otras curiosidades del té

Samovar y taza de té
El té es, después del agua, la bebida más consumida en todo el mundo. Se estima que una de cada tres personas bebe diariamente una taza de este líquido. Además es una bebida que ha conseguido crear auténticos rituales y tradiciones maravillosas en torno a ella. 
 

1. Rusia y el samovar

Hablar del té en Rusia es hacerlo del samovar: un elemento imprescindible en todos los hogares y con una gran tradición a sus espaldas. Se trata de un recipiente de metal que posee en su interior un tubo con combustible para calentar la bebida. En su proceso, la suaviza y filtra al mismo tiempo, consiguiendo un producto intenso y con muchos matices. En los hoteles, suele ser habitual disponer de samovares para el uso de los clientes. 
Sin embargo, si vamos a hablar de té, no podemos quedarnos solo en Rusia y en los samovares. Y es que el viaje empieza en China: su cuna.
 

2. China, cuna del té

En el país oriental, el té es un estilo de vida e, incluso, una forma de comunicarse. Se usa para pedir perdón o dar las gracias. En la región de Quang Ho se cultiva el mejor té del mundo: el Da Hong Pao, cuyo precio asciende a mil dólares por kilo.
  

3. La India y el té Darjeeling

India es otro país que ha consumido té desde tiempos inmemoriales. En Darjeeling, cuna del famoso té blanco puro que lleva su nombre, podrás hacer una ruta de degustaciones recorriendo sus muchísimas casas de té desperdigadas por toda la ciudad. 
 

4. Gran Bretaña y el té de las cinco

Hoy día no podríamos entender el té sin la intervención de los ingleses, que se han convertido en sus máximos difusores por todo el mundo. Muy popular es su ‘five o’clock tea’, el cual se elabora siguiendo una serie de pasos muy medidos y estudiados, y se acompaña de pastas, sándwiches, o creps.
 

5. Marruecos, donde se sirve tres veces

El clásico té verde refresca a los marroquíes a lo largo de todo el día. El té moruno dicen que debe servirse tres veces para captar sus sabores: el primero, “amargo como la vida”, el segunda “fuerte como el amor” y el tercero “dulce como la muerte”.
 

6. Argentina, entre el mate y el té

Aunque el mate es la bebida estrella para los argentinos, el té no se ha quedado atrás y es la excusa para reunirse alrededor de una mesa y charlar. No hay que perderse la ruta del té: un viaje cultural donde aprenderemos cómo se elabora, recogeremos las hojas frescas y produciremos nuestro propio té.
 

7. Turquía y la hospitalidad

Si alguna vez has hecho un viaje por este país, sabrás que el té turco es un símbolo hospitalidad, por lo que te lo ofrecerán en casas, restaurantes, bazares, etc. Se sirve en vasos de cristal pequeños para mitigar su sabor y aroma extremadamente fuertes. 
 

8. Irán y las Chaikhanehs

Las Casas de té o Chaikhanehs son visita obligada, donde podremos encontrar samovares que son auténticas obras de arte. El origen de estas casas se remonta al Imperio Persa, aunque ganaron importancia después del siglo XV, cuando el café fue abandonado en favor de las hojas del té que eran más fáciles de traer a través de la Ruta de la Seda de China.
 

9. Egipto

El té más popular de Egipto es el Shay Bil Na’Na, elaborado con hojas de menta y té. Los beduinos toman la infusión con mucho azúcar y servida en vasos grandes.
 

10. Japón y su ceremonia del té

La ceremonia del té japonesa merece especial atención. En ella, no se deja nada al azar: el kimono, la caligrafía, el incienso, la cerámica… quien realice la ceremonia debe estar familiarizado con todas estas disciplinas. Algunos, incluso, dedican una vida completa a su perfeccionamiento. 
 
Si eres un amante del té, deja que este sea la excusa ideal para realizar un viaje lleno de aroma.
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