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Lista de normas para viajar en avión

Silueta de una mujer, una niña y un hombre con maletas y un avión al fondo
Volar en avión es una experiencia placentera para algunos, y molesta para otros. Claro que en esto tiene que ver mucho el tipo de viaje y el destino: si es por cuestión de trabajo y las visitas al aeropuerto son periódicas, la magia de compartir espacio con las nubes se disipa. Pero si de lo que se trata es de un viaje de placer, ahí la cosa cambia y la experiencia a bordo es mucho más positiva.
 
Sea de una u otra manera, lo cierto es que todos los pasajeros deben cumplir con ciertas normas para viajar en avión y que se aplican en los aeropuertos de cada país por motivos de seguridad. Por eso, resulta de vital importancia permanecer atento y cumplir las instrucciones que recibamos tanto en la aduana, como dentro del avión por parte del piloto o las azafatas. De acuerdo con la legislación de cada país, si un viajero incumple las normas se le puede impedir embarcar en el avión o incluso, recibir una sanción.
 

Normas en el equipaje de mano

Es obvio decir que ciertos artículos, como explosivos o material pirotécnico, están terminantemente prohibidos. Pero además, hay otra serie de objetos que tienen restringido su acceso a un avión:
 
  • Aerosoles, extintores, aparatos para respirar, botellas de oxígeno para bucear o botellas con gases refrigerantes.
  • Todo tipo de sustancias inflamables, bien por ser auto reactivas o de combustión.
  • Sustancias tóxicas como vacunas, insecticidas y herbicidas.
  • Pilas y baterías de litio, cigarrillos electrónicos y otros artículos peligrosos, tales como kits de primeros auxilios o baterías de coche.
  • Los líquidos, geles y aerosoles deben estar en envases individuales de no más de 100 mililitros. A su vez, deben ir guardados en una bolsa transparente con una capacidad no superior a un litro. Una vez en la aduana, se debe presentar esta bolsa separada del resto del equipaje. 

Normas para viajar en un avión

Dentro de la cabina, es obligatorio seguir en todo momento las instrucciones que vengan por parte del piloto o de las azafatas, tales como: 
 
  • Mantener el cinturón de seguridad abrochado siempre que el indicativo esté iluminado. Y cuando no lo esté, levantarse solo para ir al baño.
  • Apagar los dispositivos electrónicos (móvil, ordenador, Tablet…) o activar el modo avión durante el vuelo.
  • Está prohibido proferir insultos o amenazas, cometer actos violentos o, en definitiva, poner en peligro al resto de los pasajeros y la tripulación. 
  • No se pueden consumir bebidas alcohólicas que no hayan sido servidas directamente por un auxiliar de vuelo.
  • Fumar a bordo del avión es un acto sancionable, también si se trata de cigarrillos electrónicos.
  • Se restringe el uso de los equipos de emergencia a no ser que sea bajo la autorización de los pilotos o el personal de la tripulación. 
  • Sugerir de forma falsa que un pasajero porta armas, aunque sea en broma, puede ser considerado delito de denuncia falsa de preparación de detonaciones o actos terroristas e irá acompañado de su correspondiente multa.

Asientos que no son aptos para todos

Según la normativa en materia de seguridad, existen ciertas restricciones a la hora de ocupar un determinado asiento. Aquellos situados junto a las salidas de emergencia deben estar ocupados por personas que tengan la fuerza suficiente como para accionar la puerta de salida y que estén dispuestas a ayudar cuando sea necesario. Por lo tanto, estos asientos no estarán disponibles para:
 
  • Pasajeros que facturen por adelantado.
  • Niños menores de 15 años (aunque vayan acompañados por un adulto).
  • Mujeres embarazadas.
  • Pasajeros que viajen con animales en la cabina.
  • Personas que presenten alguna discapacidad.
  • Aquellos que necesiten una extensión para el cinturón de seguridad.
  • Viajeros que no hablen ni el idioma de origen de la compañía aérea ni inglés.
  • Los que viajen con otras personas a su cargo que puedan requerir de su ayuda.
  • Todos aquellos que estén tomando un tipo de medicación que afecte a las facultades demandadas.
Además de estas normas, no hay que olvidar las de cortesía y buena educación. Al fin y al cabo se trata de compartir un reducido espacio por un tiempo más o menos largo, y cuanto más agradable hagamos el viaje a los demás, mejor será para todos.
 
Antes de iniciar el viaje, conviene consultar con la compañía la posibilidad de contratar un seguro de asistencia en viaje que cubra el equipaje o los accidentes que podamos sufrir, o una póliza que cuente con un seguro de cancelación.
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