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Destinos de Semana Santa para estudiantes

Catedral de Bristol
Elegir un destino para Semana Santa es una buena motivación para desconectar de la rutina durante el primer trimestre del año, cuando el buen tiempo aún se hace de rogar y quedan algunos meses para disfrutar de las vacaciones de verano. 
 
En el caso de los estudiantes constituye además una oportunidad perfecta para ampliar sus conocimientos de idiomas en el extranjero en lugar de quedarse en casa o bien aprovechar esos días de fiesta para organizar el viaje de fin de curso. 
 
Aunque estas fechas responden a una cuestión religiosa y cada año cae en una semana del año diferente, son cada vez más las personas que optan por visitar un nuevo destino sin necesidad de que esté relacionado precisamente con esta festividad. 
 

Destinos de Semana Santa para practicas idiomas 

Reino Unido siempre se presenta como el lugar idóneo para aprender o mejorar el inglés. En caso de preferir una ciudad con vida, pero sin demasiado estrés, Bristol se encuentra a 180 kilómetros de Londres y es una opción viable en este sentido. La variedad de colegios que ofrecen programas específicos es muy amplia y algunos de ellos son los más prestigiosos de Inglaterra. 

Francia y Bruselas también son destinos perfectos para Semana Santa si lo que se busca es perfeccionar el francés. En Bélgica es posible encontrar centros que ofrecen cursos intensivos para que los alumnos puedan alcanzar unos resultados sorprendentes en cuestión de días. 
 

Aprovechar Semana Santa para el viaje de fin de curso 

Una de las principales ventajas de organizar un viaje escolar o universitario en la época de Semana Santa es la distancia respecto a los meses de exámenes. Más allá de los destinos típicos a lo largo del Mar Caribe, existen otras alternativas que atraen a los estudiantes: 
 
  • Marruecos: a pocas horas de España es posible adentrarse en otro continente con unas costumbres totalmente diferentes. Pasear por las calles de esta ciudad, degustar su gastronomía y disfrutar de los contrastes de su entorno natural son planes que dejan un buen recuerdo. Además, desde este punto es posible desplazarse a otros sitios como Fez para relajarse en sus impresionantes playas. 
  • Praga: pese a que el circuito completo es Praga, Viena y Budapest, probablemente en Semana Santa solo haya tiempo para visitar la primera ciudad que ofrece a los turistas multitud de cosas que ver y hacer. Así, entre los sitios imprescindibles se encuentra la ciudad vieja donde se localizan los lugares más típicos, como el Puente de Carlos, el reloj astronómico o la Torre de Pólvora. También merece la pena recorrer la zona de Malá Strana y en general todos los barrios para explorar al máximo un ambiente que recuerda a la época medieval. 
  • Edimburgo: en Escocia se ubica esta ciudad, donde la arquitectura es uno de los mayores atractivos. Dentro de Old Town, la Royal Mile es la arteria principal donde se asientan multitud de edificios de estilo gótico, casas residenciales, mercados, etc. Si se cuenta con el tiempo suficiente también es interesante hacer una excursión a North Berwick que se encuentra a 30 minutos de Edimburgo o planificar una ruta por las Highlands para maravillarse con los impresionantes castillos, donde Stirling, Inverness, Fort William, la isla de Skye y el Lago Ness son los lugares más destacados. 
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