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Los errores más frecuentes a la hora de organizar un viaje

organización de un viaje
En la mayoría de las ocasiones, ciertos errores que cometemos en el día a día suelen tener fácil solución porque se producen en un contexto familiar. Sin embargo, cuando se produce algún fallo durante un viaje, es probable que desencadene en una situación comprometida e incluso peligrosa. 
 
Dado que las vacaciones son un momento para desconectar y disfrutar, se debe organizar todo al detalle para evitar algunos problemas que pongan en juego la seguridad, nos hagan perder dinero o echen por tierra los planes. 
 

¿Qué se suele hacer mal cuando se organiza un viaje? 

  • Es bastante habitual llenar la maleta de “por si acasos” en lugar de guardar las prendas y los utensilios realmente necesarios. A la hora de preparar el equipaje es aconsejable ser lo más práctico posible y esto se traduce en no olvidarse de llevar el calzado adecuado al lugar que se vaya a visitar, ropa cómoda que se ajuste al clima y los útiles de aseo que sean imprescindibles. 
  • Con los nervios de organizar el viaje es probable que se pasen por alto algunos aspectos importantes, como por ejemplo olvidar cambiar algo de dinero en la divisa del destino, no imprimir las tarjetas de embarque del avión o la reserva del alojamiento, no hacer copias del DNI o pasaporte, etc. 
  • Cuando se piensa en las vacaciones, una de las máximas preocupaciones es aprovechar el tiempo todo lo posible y ello puede desencadenar en planificar viajes demasiado ambiciosos y estresantes. Es necesario programar una ruta para disfrutar del nuevo lugar, aunque también es recomendable dejar cierto espacio para la improvisación y por si surgieran algunos problemas que obliguen a cambiar los planes. 
  • No prever los gastos reales es otro de los errores más frecuentes que se tienen a la hora de organizar un viaje. Es importante informarse previamente sobre cuáles son los precios aproximados en el lugar de destino para definir un presupuesto máximo al que ajustarse, añadiendo una partida para posibles imprevistos. De nada sirve ajustar demasiado la cantidad, ya que con total probabilidad siempre surgen situaciones que disparan los gastos. 
  • Conocer nuevos países es una de las experiencias más enriquecedoras, aunque para que sea tal, conocer el idioma del lugar de destino es fundamental. Lanzarse a la aventura únicamente hablando la lengua española puede acarrear algunos problemas, por lo que es aconsejable conocer varias palabras y frases básicas para no andar perdido. 
  • El primer impulso cuando se empieza a pensar en un viaje es comprar inmediatamente una guía sobre la ciudad o país. Pese a que este tipo de manuales son una perfecta opción para hacerse una idea general sobre el lugar, siempre es recomendable organizar el periplo teniendo en cuenta la opinión y las experiencias de otros viajeros. 
  • Un punto que se suele pasar por alto con bastante frecuencia es avisar al banco del inminente viaje al extranjero. Es muy importante comunicar nuestros movimientos para evitar posibles cancelaciones de la tarjeta de crédito al detectar una actividad en un lugar inusual. Además, también es aconsejable consultar con la entidad financiera las comisiones que aplican al pagar con tarjeta o sacar dinero de un cajero en otro país. 
  • Las diferencias horarias entre las diferentes partes del mundo pueden provocar jet lag que, en casos más graves, llega a afectar durante algunos días a la salud de los viajeros. Conviene tener esto en cuenta para planificar la llegada al destino con el objetivo de adaptarse de forma progresiva al nuevo huso horario.  
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