Skip to Content

¿Quién puede cobrar el seguro de vida?

El seguro de vida ofrece a las personas indicadas en la póliza un capital, establecido en las condiciones de la garantía, para que puedan afrontar aquellos gastos que se originan cuando el sustentador principal de la familia no puede aportar los ingresos necesarios, ya sea por fallecimiento o porque sufra cualquier tipo de invalidez. Estas personas se denominan beneficiarios pero, ¿quién puede cobrar el seguro de vida? 

El tomador de la póliza puede designar como beneficiarios de su seguro de vida a la persona o personas que quiera y puede modificar esta decisión en el futuro y cuantas veces quiera durante el tiempo en que el acuerdo con la compañía esté vigente. 

Es importante recalcar que el beneficiario debe estar al tanto de la existencia de la póliza, así como saber los datos relacionados con la misma para poder informar a la compañía en el momento en que se produzca el siniestro. 

Es recomendable nombrar a más de un beneficiario en tu seguro de vida para que, en el caso de que esa persona fallezca antes que tú, el capital vaya orientado a otra persona que hayas elegido. Si no existiera, ¿quién puede cobrar el seguro de vida? La indemnización irá destinada a los herederos establecidos en la ley, es decir, el cónyuge, si existiera, los hijos del fallecido o sus padres, según el orden de descendencia. 

Por otro lado, en los casos de invalidez absoluta y permanente, también por accidente, el pago del capital se centra en el tomador del seguro al igual que ocurre en aquellas pólizas que ya incluyen una indemnización por cáncer de mama. En estos casos, por regla general, se paga al asegurado un capital fijo establecido y garantizado para esta cobertura.

Igual de importante que saber quién puede cobrar el seguro de vida, hay que tener en cuenta cuál es el capital garantizado que se contrata en la póliza, ya que éste será el que reciban los beneficiarios. Debe calcularse en función de los gastos de la unidad familiar para que, en caso de que sea necesario, nuestros seres queridos puedan adaptase a la nueva situación con el menor impacto económico posible.

Back to top