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¿Cómo se divide un testamento? Obligaciones legales

un documento enrollado con una pluma y un sello notarial
Cuando una persona fallece, todos sus bienes y derechos, así como también sus deudas, pasan en herencia a otras personas. Por ello, antes de entrar en detalle en relación a la partición del legado, es preciso señalar que los herederos tienen la posibilidad de rechazar la herencia en el caso, por ejemplo, de que las deudas sean más cuantiosas que el resto de bienes. 
 
Así, la partición de una herencia se puede definir como la división de todo el patrimonio que tuviera el fallecido entre las personas que tengan el derecho a heredar, bien porque esté reflejado en el testamento, en la declaración de herederos o siguiendo el orden de sucesión hereditaria recogido en la ley. 
 

Cómo realizar la partición de la herencia según los diferentes casos 

Una vez que las personas a las que les corresponde la herencia han aceptado la misma, el reparto se debe hacer en primer lugar según esté establecido en el testamento. En este documento puede ocurrir que la persona fallecida estableciera las asignaciones exactas de todos sus bienes para cada legatario o que bien se limitara a establecer un porcentaje del total que corresponde a cada uno de los herederos. 
 
En el primer caso tiene lugar lo que se denomina testamento particional y las personas que reciben la herencia simplemente tienen que aceptar lo que ya está estipulado en el mismo. Sin embargo, tanto en el segundo caso como cuando no existiera testamento, la partición de la herencia se debe hacer de la forma que acuerden todos los herederos, siempre que se respeten las cuotas establecidas para cada uno de ellos por el fallecido o las fijadas por ley. 
 
Con el pacto alcanzado, los beneficiarios deben hacerlo efectivo ante notario a través de una escritura donde se recojan todos los puntos importantes de la partición y adjudicación de la herencia. Este documento servirá a los herederos para disfrutar plenamente de los bienes que les hayan sido cedidos. 
 
Cuando los beneficiarios no consiguieran ponerse de acuerdo en la partición de la herencia, será necesario acudir a la vía judicial para iniciar un procedimiento de división de patrimonios. Para que la demanda de la división de la herencia sea admitida a trámite es preciso presentar también el certificado de defunción y el documento que acredite como heredero.  
 
En estos casos, se designa la figura conocida como contador-partidor que será el encargado de dividir los bienes del fallecido entre todos los herederos de forma equilibrada y justa para todos, siempre que el fallecido no hubiera nombrado ya a una persona en concreto para realizar esta tarea. Asimismo, también se escoge un perito que se encargará de valorar y tasar los bienes de la herencia. 
 
Una vez que el contador-partidor ha realizado la división, atribuyendo ciertos bienes a cada uno de los herederos, éstos tienen que mostrar su conformidad con el reparto establecido. Si ninguno de ellos muestra su disconformidad, el juez dictará una resolución para aprobar la partición de la herencia. Sin embargo, si existe oposición por alguno de los beneficiarios será necesario pasar a una comparecencia para tratar los puntos conflictivos según las normas del juicio verbal. 
 
Teniendo en cuenta que el proceso de partición de una herencia puede ser bastante difícil, sobre todo si existen ciertas desavenencias entre los herederos, es importante pensar en el futuro y establecer el testamento con el reparto exacto de todos los bienes. De la misma forma, también es aconsejable contar con un seguro de decesos para ofrecer todas las facilidades posibles a la familia en un trance tan delicado.  
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