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Cáncer de pulmón

¿Qué es?

El cáncer de pulmón representa la primera causa de muerte por cáncer. Cuando se diagnostican, el 50% de los cánceres son metastásicos, y sólo el 20% están localizados. Aún así, en éstos últimos, la supervivencia para ambos sexos es de un 40% a los 5 años.

Cabe destacar que el 90% son tumores malignos.

En función de las características de las células que originan el tumor, se clasifican en diferentes tipos, que son, en orden de frecuencia:

Carcinoma escamoso

Adenocarcinoma

Carcinoma de células pequeñas

Carcinoma de células grandes

El carcinoma epidermoide y el carcinoma de células pequeñas suelen presentarse como masa central mientras que el adenocarcinoma y el carcinoma de células grandes suelen hacerlo como una masa o un nódulo periférico.

El adenocarcinoma también puede asentarse sobre cicatrices pulmonares y es el que menos relación tiene con el tabaco.

El carcinoma de células pequeñas es el de peor pronóstico.

Cómo se produce

El tabaco es el factor más importante para desarrollar un cáncer de pulmón.

Un fumador de 20-25 cig/día tiene un riesgo 20 veces mayor de sufrir un cáncer de pulmón que una persona no fumadora.

En la Encuesta Nacional de Salud 2003 en España, la última publicada, un 30,97% de la población entre 15 y 64 años es fumadora (37,56% en hombres y 24,7% en mujeres). De forma aproximada, 1 de cada 3 personas es fumadora.

El consumo de tabaco reduce la esperanza de vida en unos 10 años.

De la misma manera que el tabaco es el factor más importante para desarrollar un cáncer de pulmón, se ha establecido también la relación entre el tabaco y muchas otras enfermedades como: neoplasias malignas (orofaringe, laringe, vejiga, esófago, riñón, páncreas y cérvix), enfermedad cardiovascular, úlcera gastroduodenal, aumento del riesgo de embarazo extrauterino y disminución de la fertilidad, así como el envejecimiento cutáneo prematuro.

Al dejar de fumar se disminuye el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón, aproximándose el riesgo a los 15 años del abandono del tabaco al de los no fumadores, pero nunca se llega a igualar.

Hoy en día, la única prevención para el cáncer de pulmón es el abandono del tabaco.

Sintomatología

La clínica presente en la mayoría de los pacientes con cáncer de pulmón es la tos, seguido de la expectoración, toracalgia (dolor costal) y hemoptisis, que variará en función de la localización del tumor.

En los tumores centrales (en el interior del bronquio) predomina la tos, la hemoptisis y la disnea (dificultad respiratoria) y en los tumores de crecimiento periférico suele predominar, además, la toracalgia por lesión pleural.

En los casos donde el tumor ha invadido otras estructuras , los síntomas que se pueden producir, son: disfagia (dificultar para tragar) por compresión del esófago, ronquera (por obstrucción del nervio laríngeo), síndrome de la vena cava superior (más frecuente producido por el carcinoma de células pequeñas), Síndrome de Horner ( miosis, ptosis (caída del párpado superior)), y enoftalmos (protusión del globo ocular) por afectación del simpático cervical, taponamiento cardíaco, insuficiencia cardíaca y/o arritmias y disnea por derrame pleural.

La extensión local del carcinoma epidermoide que asienta en el vértice pulmonar puede producir el síndrome de Pancoast que consiste en la destrucción radiológica de la 1ª y 2ª costilla y la afectación del 8º nervio cervical y 1º y 2º torácicos. Clínicamente se manifiesta como un dolor en el hombro con irradiación por el borde cubital del brazo.

El 50% de los cánceres de pulmón son metastásicos en el momento del diagnóstico. Las metástasis más frecuentes son en glándulas suprarrenales, cerebro, hígado y huesos.

Cuando los síntomas que produce un tumor son a nivel de otros órganos o sistemas, se conoce con el nombre de síndrome paraneoplásico. Son frecuentes en el cáncer de pulmón y pueden ser el primer síntoma. Destacan los síntomas generales como la anorexia, caquexia y pérdida de peso con fiebre.

Diagnóstico

La radiología de tórax patológica o con una imagen dudosa, especialmente en un paciente fumador, obliga a descartar un cáncer de pulmón. Es esencial realizarla ante un paciente con clínica de tos de más de 3 semanas de evolución.

Otras técnicas de imagen radiológicas útiles en el diagnóstico son el TAC torácico (scanner) y la RMN (Resonancia Magnética Nuclear).

Sin embargo, el objetivo del diagnóstico es el estudio anatomopatológico que se realiza mediante la citología del esputo, es decir, el estudio de las células que componen el tumor para poderlo clasificar y junto a la evaluación de la extensión establecer el tratamiento adecuado.

Tratamiento

Cómo en la mayoría de tumores, el tratamiento varía en función del estadio del mismo. El estadiaje de los tumores se realiza en función de las características propias del tumor, la afectación o no de ganglios linfáticos y la presencia o no de metástasis.

El tratamiento del cáncer de pulmón se basa en la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia, solas o combinadas entre ellas.

Cirugía: incluye procesos quirúrgicos como la lobectomía (resección de un lóbulo pulmonar), le neumectomía (resección de todo el pulmón) y la segmentectomía (resección de parte de un lóbulo).

Cuando un tumor no va a ser poder extirpado en su totalidad se habla de irresecabilidad, y comprende los siguientes casos:

  • metástasis a distancia

  • parálisis de las cuerdas vocales

  • taponamiento cardíaco

  • síndrome de la vena cava superior

  • derrame pleural maligno

  • localización a menos de 2 cm de la bifurcación de la tráquea

Los criterios de operabilidad del tumor se basan en la situación clínico-funcional del paciente. Son criterios de inoperabilidad:

  • enfermedad grave asociada no controlable

  • Infarto agudo de miocardio los 3 meses anteriores

  • Malnutrición

  • Insuficiencia respiratoria

  • VEMS (volumen espiratorio en el primer segundo) menor de 1 litro

  • Capacidad vital pulmonar menor del 45%

  • Hipertensión pulmonar grave

Radioterapia: se utiliza la radioterapia externa para tratar un cáncer primario de pulmón o sus metástasis en otros órganos. La radioterapia interna o braquiterapia es generalmente de uso paliativo.

Quimioterapia: se utiliza como tratamiento principal o como tratamiento auxiliar a la cirugía y/o radioterapia.

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Dra. Laura Cristel Ferrer
Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria
Médico colaborador con Advance Medical