Mujer

Prevención salud de la mujer

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Introducción

El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres de entre 35 y 45 años, con más de 16.000 casos anuales en España y es la primera causa de mortalidad por cáncer en el colectivo femenino.

A pesar de aumentar la incidencia la mortalidad ha disminuido por el éxito de los programas de cribado, siendo de 18,8 casos/100.000 habitantes en el año 2007. Una de cada diez mujeres sufrirá cáncer de mama a lo largo de su vida. Un 1% de cánceres de mama se presenta en varones. La supervivencia media estandarizada según la edad en Europa es del 93% a un año y de 73% a cinco años.

Las pruebas que se utilizan en el diagnóstico del cáncer de mama son la mamografía, la ecografía mamaria, la resonancia magnética, la punción aspiración con aguja fina (PAAF) y la biopsia con aguja gruesa.

La mamografía es una técnica radiológica no invasiva que utiliza un sistema de rayos X de baja dosis. Los protocolos varían sensiblemente de un centro a otro, pero actualmente suele hacerse la primera mamografía entre los 35 y 40 años y a partir de allí de forma periódica cada 1-2 años, a las mujeres sin antecedentes de cáncer de mama. De forma sistemática se realizan dos proyecciones, la craneocaudal, de arriba-abajo, y la lateral u oblicua de fuera a dentro. La compresión de la mama es importante para conseguir buenas imágenes, por lo que a las pacientes con más sensibilidad mamaria premenstrual se les recomienda realizar la exploración una semana después de finalizar la menstruación. Siempre que tenga alguna exploración anterior en su domicilio deberá aportarla para poder ser comparado con la actual. Los riesgos actuales de la mamografía son muy bajos ya que la radiación utilizada es mínima y sus beneficios los superan ampliamente.

La ecografía mamaria es una técnica de imagen que utiliza ultrasonidos complementarios a la mamografía y que nunca la sustituye. Se indica en los casos de masas palpables, bien en casos en que la mamografía indica la presencia de nódulos benignos o malignos, o bien cuando se quiere realizar una punción de un nódulo para su estudio. Es muy importante recalcar que no es útil para el diagnóstico precoz de cáncer de mama y en cambio ante la presencia de un nódulo de características benignas permite distinguir si se trata de un tumor sólido o líquido (quiste) mejor que la mamografía. La ecografía permite también la colocación de agujas o arpones que marcan la zona a extirpar antes de la cirugía para servir de guía al cirujano.

La resonancia magnética se está empezando a utilizar en el estudio de la mama y sigue siendo una técnica complementaria utilizada en pacientes con diagnóstico de cáncer de mama para el estudio de su extensión, en pacientes en tratamiento con quimioterapia para valorar su respuesta y en pacientes portadoras de prótesis de mama.

La punción con aguja fina consiste en la punción, con control ecográfico, de un nódulo o de una zona de la mama con una aguja fina y la aspiración de tejido o células para estudiarlo. Es útil también para el vaciamiento de los quistes y se guía la aguja.

La punción con aguja gruesa se realiza para la obtención de tejido mamario y su estudio histológico. Puede realizarse bajo control ecográfico en las lesiones visibles por ecografía o lesiones palpables. En las lesiones sólo visibles por mamografía se realizan biopsias por estereotaxia, guiadas por mamografía en una mesa especial a tal efecto. En ambos casos se utiliza anestesia local para disminuir las molestias que producen.

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Dra. Inés Bombí
Especialista en Ginecología y Obstetricia
Médico consultor de Advance Medical