Bebé ( 0 - 1 año)

Enfermedades del recién nacido

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Manchas de nacimiento

Las marcas de nacimiento deben su nombre al simple motivo de que están presentes en la piel de los bebés recién nacidos. Muchas de estas alteraciones no tienen importancia, otras aparecen semanas después del nacimiento y otras deben ser controladas por el médico. Sea cual sea el tamaño o color de la mancha y, aunque parezca inofensiva, los padres deben consultar siempre con el pediatra.

LO QUE DEBES SABER
  • El 80% de bebés tiene alguna.
  • Debe consultarse con el pediatra, aunque parezca inofensiva, para que la valore.
  • Pueden ser manchas vasculares, que se pueden tratar, o pigmentadas, que no se tratan.
De origen desconocido

Aproximadamente el 80% de los bebés tienen alguna marca de nacimiento. Algunas de estas manchas duran toda la vida y otras desaparecen con el paso del tiempo. Las marcas de nacimiento no se pueden prevenir y no se producen por algo que la madre hizo o comió durante el embarazo. Esto es mera superstición. El origen de la mayoría de las marcas de nacimiento se desconoce, aunque en algunos casos, pueden ser hereditarias.

Las pecas no se consideran manchas de nacimiento, aparecen años después y en las áreas más expuestas al sol.

Tipos de manchas de nacimiento

Existen dos tipos principales de manchas de nacimiento: las vasculares y las pigmentadas. Se diferencian por su causa u origen. Las marcas de nacimiento vasculares (formadas por vasos sanguíneos) son las más frecuentes y se producen cuando los vasos sanguíneos no se forman correctamente: o bien hay demasiados o son más anchos de lo normal. Las marcas de nacimiento pigmentadas se originan por el crecimiento excesivo de las células que producen los pigmentos de la piel.

Manchas vasculares

  • Nevus flammeus neonatorum o Mancha salmón: son máculas lisas y rosadas que a menudo se observan en la frente o los párpados, la parte posterior del cuello o en la nariz, el labio superior o la parte posterior de la cabeza. Pueden ser más evidentes cuando el bebé llora.  Las que aparecen en el entrecejo son llamadas popularmente “besos de ángel” y las de la zona de la nuca, “picotazo de cigüeña”. Son el tipo más común de marcas de nacimiento vasculares, apareciendo en el 40-71% de los bebés. Se producen porque algunos vasos sanguíneos del feto han quedado en forma superficial y no alcanzan a madurar y profundizarse en la piel Generalmente desaparecen por sí solas cuando el niño alcanza el año o los 2 años de edad, aunque algunas pueden durar hasta la adultez. No es necesario ningún tratamiento, tan solo, en casos donde se busque la mejora estética, se puede utilizar el láser.
  • Hemangiomas: este término describe una variedad de formaciones anormales de los vasos sanguíneos. Estas lesiones rugosas y en relieve pueden ser grandes y antiestéticas o pueden ser pequeñas y poco perceptibles, y afectan a alrededor del 10% de los bebés. Los hemangiomas se presentan mayormente en la cabeza y el cuello, y a diferencia de otras manchas de nacimiento, pueden crecer rápidamente. Por lo general se manifiestan durante las primeras seis semanas de vida (solamente un 30%  son visibles al nacimiento), y crecen a lo largo del primer año. Luego, sin ningún tratamiento, algunos, suelen dejar de crecer, se ponen blancos y comienzan a involucionar. Este proceso inverso puede tardar de tres a diez años. El 20% de los niños con hemangiomas tienen más de uno, y son más comunes en las niñas, los bebés prematuros y los gemelos. Deben ser controlados por el dermatólogo para valorar que no haya ninguna alteración interna asociada y para planificar el tratamiento con cirugía o  láser, si fuera necesario.
  • Hemangioma en fresa: debe su nombre a la fruta, ya que su aspecto es muy similar. Aparece en el 2-5% de los bebés. Estos hemangiomas son de un rojo vivo y sobresalen de la piel.  Algunos desaparecen solos cuando el niño tiene unos 5 años. Casi todos los hemangiomas en fresa desaparecen sin tratamiento alguno en torno a los 9 años de edad.
  • Hemangioma cavernoso: cavernoso significa "como una cueva o una gruta"; una gruta es una cavidad que penetra en la tierra, como este tipo de marca de nacimiento, que se encuentra a mayor profundidad que la capa más superficial de la piel. Este tipo de marca de nacimiento sobresale más que el hemangioma en fresa. También es de otro color: no de un rojo vivo, como una fresa, sino de un rojo más azulado. Los hemangiomas cavernosos no suelen desaparecer por sí solos y pueden necesitar tratamiento específico.
  • Nevus flammeus, Angioma plano o Mancha en vino de Oporto: es una mancha rojiza, menos evidente en el momento del nacimiento y de aparición unilateral (en un lado de la cara o de la frente) aunque pueden encontrarse en cualquier otro lugar del cuerpo: cuello, cuero cabelludo, brazos o piernas. Pueden ser de cualquier tamaño, y normalmente crecen en proporción con el niño. Muchas veces cambian de textura con el tiempo, apareciendo pequeños bultos. Con los años aumenta la intensidad de su color, haciéndose más roja. Alrededor del 0,3 por ciento de los bebés nacen con esta clase de marcas En la mayor parte de los niños, las manchas de vino de Oporto no representan ningún problema, pero, en otros casos pueden asociarse a un gran número de síndromes complejos que deben ser descartados  por el pediatra. Por ejemplo, los nevus flammeus localizados alrededor del ojo se pueden relacionar con el desarrollo de glaucoma, convulsiones y retraso del desarrollo, lo que es conocido como el síndrome de Sturge-Weber.
     

Manchas pigmentadas

  • Nevus o lunares congénitos: son grupos de células de la piel pigmentadas. Alrededor del 1% de los bebés los tienen. El color es marrón de intensidad variable y pueden tener o no relieve. Su tamaño es variable pudiendo ser pequeños o comprometer toda un área corporal como una extremidad completa o gran parte del tronco. En ocasiones tienen pelos y, aunque generalmente son benignos, pueden tener un potencial maligno variable, por eso, lo más recomendable es que sean controlados por el dermatólogo desde el nacimiento.
  • Manchas café con leche: son manchas lisas de color tostado o marrón claro, y algunas veces aparecen muchas a la vez. Entre el 20 y el 50% de los bebés recién nacidos tienen una o dos de estas manchas pigmentadas. Por lo general se vuelven más pequeñas a medida que el niño crece, aunque también pueden oscurecerse con la exposición al sol. Una sola no representa un problema, pero es conveniente realizar algún estudio al bebé  si tiene 6 o más manchas café con leche, ya que esto puede ser un signo de neurofibromatosis (trastorno genético que produce el crecimiento anormal de las células de los tejidos nerviosos).
  • Nevus acrómico: es un lunar o mancha blanca. Significa que los melanocitos, que son los encargados de dar el color a la piel, están presentes en menor cantidad. Se pueden desarrollar en cualquier parte del cuerpo y su importancia radica en que pueden relacionarse con alguna enfermedad a nivel del sistema nervioso, como la neurofibromatosis y la esclerosis tuberosa.
  • Nevus de Ota: se ubica especialmente en la región facial y puede comprometer el ojo. Tiende a aumentar de tamaño y es de color marrón o gris pizarra. Es una mancha estática y no desaparece a no ser que se aplique láser. No es dañina, ni siquiera cuando compromete la región ocular, pero tiene una implicación estética importante.
  • Mancha mongólica: es una alteración de la pigmentación  de color azulado, verdoso o gris que abarca grandes áreas en la espalda  y nalgas del bebé. No tiene relieve y suele desaparecer a los 2-5 años espontáneamente. En algunos casos, puede ser permanente. Son más frecuentes en los bebés de piel oscura. No se relacionan con ninguna enfermedad ni causan ninguna molestia al bebé, por lo que no se tratan ni hay que hacer ningún seguimiento especial.
Tratamiento

El tratamiento aplicado es distinto en funció del tipo de manchas que quieran tratarse.

Tratamiento de las manchas vasculares
Las manchas de nacimiento vasculares se pueden tratar. La excepción son las máculas, que generalmente desaparecen por sí solas. Las que se encuentran en la parte posterior del cuello pueden ser más persistentes, aunque no son muy evidentes.
Los hemangiomas planos y determinados hemangiomas pueden producir desfiguraciones y causar complejo a los niños. En general, los hemangiomas no necesitan tratamiento, ya que se encogen hasta desaparecer cuando el niño llega a los 9 años de edad. Los hemangiomas más grandes o graves a menudo se tratan con corticoides, cirugía o láser.
El láser es el tratamiento más común para los hemangiomas planos. La mayoría se atenúan significativamente después de varios tratamientos con láser, aunque algunos reaparecen y se los debe tratar nuevamente. El tratamiento láser a menudo se inicia en la infancia, cuando la mancha y los vasos sanguíneos son más pequeños. Las marcas que se encuentran en la cabeza y el cuello son las que mejor responden al tratamiento láser. Los hemangiomas planos también se pueden camuflar con maquillaje opaco especial en la edad adulta.

Tratamiento de las manchas pigmentadas
En general, las marcas de nacimiento pigmentadas no se tratan, excepto los lunares y, en algunas ocasiones, las manchas color café con leche. Los lunares (en especial los nevus congénitos grandes o gigantes) a veces se extirpan mediante cirugía, aunque los de mayor tamaño pueden ser más difíciles de extirpar. Las manchas color café con leche se pueden quitar con láser, pero a menudo reaparecen.

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Dra. Esther Martínez García
Especialista en Pediatría
Médico consultor de Advance Medical