Pruebas Diagnósticas

Pruebas diagnósticas por imágenes

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Mielograma

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Mielografía

Pruebas Diagnósticas. Pruebas diagnósticas por imágenes. Mielograma
Definición

La médula espinal forma parte del sistema nervioso central. Se halla alojada en el interior del canal raquídeo, delimitado por vértebras cervicales, dorsales y lumbares. Cada una de estas vértebras están separas entre sí por los discos intervertebrales. La médula espinal está constituida por vías aferentes y eferentes. Las primeras conducen el impulso nervioso desde el cerebro hacia las extremidades y órganos. Las vías eferentes recogen la sensibilidad y la conducen en sentido inverso hasta el cerebro. La médula, al igual que el cerebro, se encuentra inmersa en el líquido cefalorraquídeo, cuya función es amortiguar y proteger.

Un mielograma es un examen que permite el estudio de la médula y el canal espinal. Consiste en la inyección de un contraste soluble no ionizante en el canal espinal. Posteriormente se realizan radiografías o una tomografía axial computadorizada (TAC) con el fin de valorar la correcta distribución del contraste en el líquido cefalorraquídeo y la morfología del médula y raíces espinales.

El mielograma con estudio tomográfico fue considerado el estudio radiológico imprescindible previo a la intervención de hernia discal. Su uso ha quedado desplazado en muchos casos por la resonancia magnética nuclear, aunque sigue siendo muy útil en pacientes con múltiples lesiones discales, radiculopatías, protrusión discal o intervención lumbar previa.

Como se realiza el estudio

Es frecuente la práctica del mielograma de forma ambulatoria, por lo que no suele precisar de ingreso hospitalario. Debe realizarse en condiciones de asepsia. El paciente debe yacer en una camilla boca abajo. Se limpia la piel de la espalda con antiséptico. Se aplica un anestésico local en el lugar de punción. El lugar de punción suele ser lumbar bajo, aunque si se considera más seguro o útil puede practicarse a nivel cervical. Para ello se colocará al paciente en decúbito lateral o sentado. El radiólogo inserta una aguja fina en el conducto vertebral, generalmente guiado mediante las imágenes obtenidas con un fluoroscopio. Se aspira una pequeña cantidad del líquido cefalorraquídeo y se inyecta el medio de contraste. Tras su aplicación se retira la aguja y se inicia el estudio tomográfico. Durante el examen el paciente debe permanecer inmóvil. La duración es habitualmente de una a dos horas.

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Preparación para el estudio

Es recomendable realizar una cena líquida la noche previa a la exploración. No es preciso el ayuno, pero se recomienda también un desayuno líquido. Deberá informar a su médico de los tratamientos que esté realizando, prestando especial atención a fármacos antiagregantes (clopidogrel, ácido acetilsalicílico, ticlopidina) y anticoagulantes (heparina, acenocumarol). El facultativo valorará la indicación de retirada del tratamiento en los días previos a la exploración.

Qué se siente durante y después del estudio

Se siente un breve pinchazo al inyectar el anestésico local y una leve presión en la espalda cuando se inserta la aguja espinal. Pueden percibirse calambres en ambas piernas en el momento de su introducción. Una vez finalizada la exploración se conducirá al paciente un área de reposo durante unas dos horas, donde se realizará el control de las constantes. Se debe tratar de mantener siempre la cabeza levemente erguida, unos 35º aproximadamente, y nunca a un nivel inferior que el resto del cuerpo. Es recomendable beber abundante agua. La incidencia de dolor de cabeza, náuseas o vómitos es baja y por lo general no es motivo de alarma, pero las medidas enumeradas suelen ser suficientes para prevenir su aparición. Pasado este tiempo, y ante la ausencia de complicaciones, puede ser remitido al domicilio. Es importante continuar con reposo 24 horas. El paciente puede reincorporarse a su actividad habitual al segundo día de la exploración.

Se debe informar al médico responsable si tiene fiebre alta persistente, náuseas o vómitos excesivos, fuerte dolor de cabeza durante más de 24 horas, rigidez en el cuello o entumecimiento en las piernas. También se debe informar si tiene problemas al orinar o evacuar. 

Riesgos del estudio

En general, un mielograma es un procedimiento seguro, pero no exento de complicaciones, puesto que se trata de una exploración invasiva. Los riesgos pueden estar relacionados con la punción lumbar o con la infusión del contraste.

Los riesgos de la punción lumbar son predominantemente infecciosos (meningitis, celulitis, espondilodiscitis). Son excepcionales si se realiza en las condiciones estériles indicadas.

Los contrastes utilizados son generalmente seguros y tienen mínimos efectos secundarios. Los más frecuentes son náuseas, vómitos y prurito. Más infrecuentes serían mareo, tos, cefalea o dolor abdominal. En los casos más graves y excepcionalmente el paciente podría presentar reacción alérgica con dificultad respiratoria, alteración del ritmo cardíaco, de la presión arterial, reacción alérgica grave o shock anafiláctico. Estos efectos adversos graves son más probables en los pacientes que sufren algún tipo de alergia y especialmente en aquellos que hayan sufrido anteriormente una reacción adversa a contrastes.

En el caso de las mujeres, si existe alguna posibilidad de que esté embarazada, es importante que se lo informe al facultativo antes del mielograma. El estudio radiológico y tomográfico se fundamenta en la emisión de radiaciones ionizantes que pueden ser perjudiciales para el correcto desarrollo del feto. 

Contraindicaciones del estudio

Las contraindicaciones son aquellas que contraindican la realización de la punción lumbar: agitación psicomotriz, trastornos de la coagulación, hipertensión endocraneal e infección dermatológica en la zona en la que se debe practicar la punción.

Razones por las que se realiza el estudio

El mielograma es útil para detectar las anomalías que afectan a la médula espinal, al conducto raquídeo, a las raices nerviosas espinales y a los vasos sanguíneos que nutren a la médula espinal. Puede ser de mayor utilidad que la resonancia mágnetica nuclear en pacientes con cirugía lumbar previa, estenosis lumbar, hernias discales múltiples, tumores, infecciones o abceso espinal. El mielograma también se presenta como alternativa en aquellos casos en los que se contraindica el uso de resonancia magnética nuclear, como el caso de pacientes de portadores de marcapasos.

A pesar de ello, la invasividad del procedimiento, debe limitarse su uso a casos específicos.

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Dr. Germán Delgado
Especialista en Medicina de Familia
Médico consultor de Advance Médical