Nutrición y Salud

Nutrición y patologías

imprimir

Proteínas y grasas

Las proteínas

Los estudios no han demostrado con claridad la relación entre las proteínas (por ellas mismas) y el cáncer. En el caso de investigaciones que han encontrado alguna relación, por ejemplo, entre el cáncer de colon y recto y el cáncer de mama y el mayor consumo de proteínas de origen animal las dietas estudiadas también eran ricas en grasa saturada, lo que podría inducir a error en la interpretación de los resultados.

En cambio, se ha encontrado que los alimentos proteicos como carnes y pescados que han sido preparados a la brasa o ahumados contienen hidrocarburos aromáticos policíclicos, con alto potencial de producir cánceres.

Por su parte, el cocinado de carnes y pescados, por reacción entre las proteínas y los azúcares, produciría la formación de aminas aromáticas heterocíclicas, también con potencial cancerígeno.
 

Nutrición y Salud. Nutrición y patologías. Nutrición en prevención del cáncer. Proteínas y grasas
Las grasas

Los estudios epidemiológicos encuentran una relación entre las dietas ricas en grasas (esto es, cuando las grasas suponen más del 40% de la energía total consumida) y un mayor riesgo de cáncer de pulmón, de próstata, de mama, de ovario, de endometrio y de colon si se compara con dietas pobres en grasa (esto es, menos del 20%). Los estudios también apuntan que la relación del cáncer y las grasas sería debido a las grasas saturadas.

El modo de cocinar es muy importante en la producción del cáncer. El benzopireno y otros hidrocarburos aromáticos policíclicos están presentes en la superficie de todas las carnes y pescados cocinados en barbacoas, así como en las carnes y pescados ahumados.
 

Grasas, obesidad y cáncer

La obesidad, como factor directamente relacionado con el mayor consumo de grasas, se relaciona con el cáncer de colon, de endometrio, de vías biliares, de riñón, de esófago, de mama en mujeres posmenopáusicas y, quizás, con el de próstata. El mayor riesgo de cáncer comienza ya a partir de valores de índice de masa corporal (IMC) de 25 kg/m2 y aumenta conforme lo hace el IMC (IMC=peso dividido entre la altura al cuadrado).

La dieta rica en grasa podría aumentar el riesgo de cáncer de colon por incremento en la concentración de ácidos biliares en el intestino, los cuales son metabolizados en sustancias carcinogénicas por las bacterias que hay allí. Las grasas también producen en su metabolización numerosos radicales libres con potencial carcinogénico.

Sin embargo, puesto que en la alimentación entran muchas sustancias en juego, no se ha establecido una relación directa de causa y efecto entre la grasa y la obesidad y el cáncer. Así, se dice que las dietas con poca grasa probablemente llevan asociadas otras mejores alimentos y del estilo de vida, por ejemplo menos tabaquismo o menos sedentarismo, factores que también originan cáncer. De hecho, hay estudios que no encuentran relación entre grasa y cáncer en humanos.
 

Subir

Dr. José Félix Meco
Especialista en Medicina Interna
Medico consultor de Advance Medical

Deborah Blasco
Enfermera especialista en Nutrición
Enfermera consultora de Advance Medical