Existen tantos productos de ahorro como personas interesadas en asegurar su jubilación que se adaptan a su perfil de riesgo y sus necesidades a corto y largo plazo. En un alto porcentaje, los usuarios que buscan ahorrar de forma individual suelen contratar un PPA o un plan de pensiones convencional. Para saber cuál es la vía que mejor se adapta a uno mismo, es importante conocer las diferencias y las similitudes entre ambos.
Uno de los aspectos que mejor identifica a un tipo de plan y otro es la seguridad que, en el caso de los PPA, como su propio nombre indica, es superior. Los planes de previsión asegurados están diseñados especialmente para aquellas personas que no quieren asumir ningún riesgo en sus inversiones. Por el contrario, los planes de pensiones se dividen en varias modalidades que ofrecen mayor o menor rentabilidad según se trate de renta fija o variable.
Particularidades de los PPA
Además, otra característica importante de los PPA es su forma jurídica que se conforman a través de una póliza de seguro en lugar de hacerlo en fondos de pensiones como en el caso de los otros tipos de planes que estamos comentando.
Claves de los planes de pensiones
A diferencia de los planes de previsión asegurados, los planes de pensiones ofrecen una gama más amplia de tipologías con diferentes niveles de riesgo. Así, es posible encontrar planes que invierten en fondos de renta fija, variable o mixtos. Los ahorradores pueden elegir el que mejor encaje con su perfil y las preferencias que tengan de cara a la jubilación.
En este tipo de producto no se garantiza al 100 por 100 la recuperación íntegra del capital invertido, aunque a cambio de asumir ciertos riesgos, la rentabilidad a la hora del rescate es mayor.
Similitudes de los PPA y los planes de pensiones
A pesar de las diferencias entre los planes de previsión asegurados y los planes de pensiones, también se pueden encontrar algunas similitudes como la iliquidez, fiscalidad ventajosa o facilidad de traspaso:
- La liquidez es una característica que se repite en ambos vehículos puesto que no es posible rescatarlo bajo cualquier circunstancia. Solo es posible rescatar el importe del plan bajo ciertos supuestos tasados y sujetos a la legislación vigente, como desempleo de larga duración, enfermedad… Aunque la última reforma ha introducido cambios que flexibilizan este régimen y permiten rescatar las aportaciones realizadas a partir de 2015 en un periodo de 10 años.
- La fiscalidad ventajosa que se materializa en que las aportaciones realizadas a un plan de pensiones reducen la base imponible del IRPF y se difiere el pago impositivo hasta el momento de su rescate.
- La facilidad de traspaso que permite cambiar de entidad o plan de pensiones sin tener que tributar y de forma sencilla, pudiendo así beneficiarte de bonificaciones.
Si quieres saber cuál es la mejor opción para tu jubilación existe una amplia gama de Planes de Pensiones MAPFRE con los que ahorrar de forma flexible y con la posibilidad de realizar traslados entre ellos sin ningún coste; lo que permite diversificar el ahorro y optimizar a largo plazo los rendimientos.




