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Incluir colecciones en mi seguro de hogar

Relojes de bolsillo
Hay muchas personas que coleccionan objetos de lo más variados. Algunas pueden parecer triviales, como dispensadores de caramelos PEZ o cromos y otras pueden alcanzar valores incalculables, como el arte.
 
Poco se sabe qué motiva a un coleccionista a perseguir sus objetos de deseo con la fruición que lo hace. Puede ser mera curiosidad, el deseo de dejar un legado o, simplemente, la diversión que se saca de rondar mercadillos y regatear con diversas personas para conseguir los mejores precios.
 
Las motivaciones no son importantes. Cada coleccionista es libre de buscar lo que quiera, si así lo desea y lo cierto es que suelen desarrollar un apego inconmensurable por ellas. Lo fundamental de cualquier colección es su valor, ya sea material o sentimental. 
 
Lo cierto es que cada objeto coleccionable es un mundo.  Y su influencia se hace notar en los precios de su mercado. Un ejemplo de esto son los relojes: hace poco se vendió un Patek Philippe fabricado en 1941 por 11 millones de dólares. Pero este es un caso concreto, un reloj del que solo cuatro fueron producidos.
 
La influencia del status de coleccionable se nota, por ejemplo en el mercado de coches, como hemos podido ver con algunos coches de sagas emblemáticas o con algún modelo en particular, como el Porsche 993.
 
Este Porsche se considera el último coche producido por la marca alemana antes de dejar atrás su búsqueda de la eficiencia deportiva y pasar a ofrecer productos de lujo (con eficiencia deportiva). Su mayor atractivo es el motor de seis cilindros en línea refrigerado por aire. Los precios no hacen sino aumentar.
 
Entonces, ¿Qué he de saber si quiero asegurar mi colección?
 
Para ello, tenemos que repasar dos conceptos básicos de los seguros de hogar. El Continente es la casa y su coste de construcción, en caso de que hubiera que reparar algún defecto estructural. Contenido hace referencia a los objetos dentro del continente: muebles, electrodomésticos y demás objetos.
 
Es importante conocer la cifra asegurada para el contenido en nuestra póliza, dado que determina el baremo para definir las valoraciones máximas de otros siniestros. Como ejemplo, usaremos 20.000 euros, un valor frecuente que permite comprar de nuevo electrodomésticos, muebles y otros objetos en caso de ver nuestro hogar vaciado.
 
En los seguros de hogar, suelen estar incluidos como contenido cuadros, joyas, objetos de plata y oro, arte y colecciones que no superen el valor unitario del 10% del contenido (2.000 euros).
Entonces, se pueden considerar las colecciones en valor unitario (que ningún elemento supere el porcentaje); en cuanto a colecciones específicas (series de monedas de plata, por ejemplo) o como una gran unidad (toda la colección que tiene). Hay que saber su valoración en todo momento para saber si debemos protegerla. Es mejor curarse en salud y asegurar las colecciones como una gran unidad.
 
Aun así, las pólizas de seguros de hogar MAPFRE permiten que se amplíen los seguros para cubrir objetos de valor que sí superen el porcentaje del continente asignado. Esto les permitirá descansar tranquilos, sabiendo que sus coleccionables podrán ser recuperados en caso de robo. Al menos, su valor. Las horas de mercadillo y regateo, lamentablemente, nunca volverán.
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