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Por qué hay que evitar conducir la moto con lluvia

rueda de una moto aparcada en una acera con charcos
La motocicleta es un medio de transporte sumamente práctico para moverse por ciudad, no sólo por la facilidad para realizar adelantamientos, sino también para encontrar aparcamiento. Por ello, quienes han probado a conducir una moto es muy probable que no quieran renunciar a ella. 
 
Sin embargo, a pesar de todas las ventajas, cuando llueve no resulta nada agradable desplazarse de esta forma. Lo más aconsejable es dejar aparcada la motocicleta en los días de lluvia y decantarse por el coche o el transporte público, ya que el riesgo de sufrir un incidente se incrementa al caer las primeras gotas de una precipitación. 
 

Peligros de conducir una moto con lluvia 

  • Cuando llueve, la adherencia del suelo se reduce a la mitad en comparación con un pavimento seco. Teniendo en cuenta que la moto solo tiene dos ruedas como punto de apoyo, existen más probabilidades de perder el agarre al asfalto. 
  • En el caso de lluvias ligeras o cuando caen las primeras gotas, conducir una moto se convierte en una aventura de riesgo, ya que el agua al mezclarse con la suciedad de la vía conforma una película altamente resbaladiza. 
  • Al igual que sucede el efecto aquaplanning en los coches, al moverse en moto ocurre lo mismo. Por ello, si no queda más remedio que coger la moto para ir a trabajar o cualquier otro sitio, conviene evitar pasar por encima de los charcos. 
  • La lluvia también convierte elementos de la calzada aparentemente inofensivos en auténticas trampas. Es el caso por ejemplo de las alcantarillas o los pasos de peatones que cuando se mojan pueden provocar que las motocicletas patinen, incrementando así el riesgo de caída. 
  • En condiciones normales, una moto necesita más distancia de frenada para detenerse que un coche, por lo que cuando se conduce con lluvia, es importante incrementar la seguridad en este sentido. De esta forma se puede evitar un impacto en caso de tener que frenar inesperadamente y al mismo tiempo ser salpicado por el agua que desprenden las ruedas del vehículo que va delante. 
  • Las precipitaciones son un factor determinante que disminuye la velocidad de cualquier movimiento. Además de desplazarse a menos kilómetros por hora, también es preciso realizar las maniobras con una mayor suavidad para no comprometer la estabilidad. 
  • Al conducir una moto con lluvia es fundamental tener en cuenta la manera de frenar, haciendo un equilibrio entre el freno trasero y el delantero para evitar que se bloqueen las ruedas y poder reducir la velocidad sin ningún riesgo. Asimismo, hay que considerar que las fuertes lluvias pueden terminar calando los discos de freno, conformando una capa que impedirá detener la motocicleta en condiciones normales. 
  • Es bastante común que en los días de precipitaciones se formen mayores atascos en la ciudad. Este tipo de situaciones coloca en una posición de desventaja a las motos, ya que pueden llegar a pasar casi desapercibidas con el consiguiente peligro que ello supone.  
  • Otro impedimento que surge durante los días de lluvia es la baja visibilidad por la escasez de luz, unido al vaho que se forma en el casco de los motoristas por la diferencia de temperatura entre el exterior y el aire que se expulsa al respirar. 
  • No hay que olvidar las posibilidades que existen de llegar empapado al lugar de destino cuando se conduce en moto bajo la lluvia. Aunque se lleve la ropa impermeable adecuada no se cuenta con la suficiente protección para evitar mojarse.
 
Como ves, existen motivos más que suficientes para no conducir una moto en los días de lluvia. No obstante, si decides lo contrario, es fundamental desplazarse acompañado de un seguro de moto lo más completo posible para solventar cualquier incidente. 
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