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¿Mi seguro cubre los problemas con el tubo de escape?

tubo de escape echando humo
El tubo de escape es una de las partes imprescindibles del coche, que se encarga de llevar los gases producidos por la combustión al exterior. Además, este elemento ayuda a reducir el impacto contaminante que producen los vehículos en el entorno.
 
Gracias a los avances técnicos que han experimentado los vehículos en los últimos años, hoy en día los problemas con el tubo de escape son los menos graves. En los coches antiguos, la principal causa que provocaba la rotura del tubo de escape era la oxidación, como consecuencia de la acumulación del agua producida por la condensación de los gases de escape. Sin embargo, desde la implantación de los motores más avanzados, esta avería ya casi ha desaparecido por completo. 
 
Se podría decir que en la actualidad el tubo de escape es para toda la vida, pero no es totalmente cierto. El desarrollo en el sector automovilístico ha traído la incorporación de nuevos elementos que también pueden dar algún que otro problema, como por ejemplo el filtro de partículas en los motores diésel cuya misión es disminuir los gases contaminantes que salen del motor.
 

¿Qué averías cubren los seguros de coche?

Es recomendable conocer todos los detalles de la póliza que elijas de tu seguro de auto antes de firmar. Por norma general, todos los seguros protegen los accesorios de serie de un vehículo. Estos son todos los elementos que incluye el coche cuando sale del concesionario (volante, asientos, neumáticos, retrovisores, faros, etc.). Si se produce un accidente y alguna de estas partes se estropea, el seguro asume los costes de reparación o sustitución teniendo en cuenta el valor original.
 
Sin embargo, aunque esto es lo más común, siempre existen algunas excepciones en función de la compañía aseguradora y del seguro elegido. Así, algunos componentes reciben un tratamiento especial y pueden quedarse fuera de la cobertura, sobre todo aquellos que están sujetos al desgaste continuo, como pueden ser las ruedas o los problemas con el tubo de escape.
 
A pesar de que estos elementos se consideran de serie, las compañías los excluyen de la norma general para evitar posibles fraudes. Excepto cuando se trata de un siniestro certificado, comprobar cuál era el estado real de una rueda o del tubo de escape, es una tarea bastante complicada. Además, en el caso de que la indemnización cubra estos elementos, siempre se hará de acuerdo al valor de los originales, pero en ningún caso sobre el precio de otros diferentes que se hayan añadido posteriormente.
 

Coberturas obligatorias

Según el coche que tengamos y la protección que queramos ofrecerle, existen diferentes modalidades de seguros con una mayor o menor gama de coberturas. Aun así, todos los vehículos deben circular con un seguro que ofrezca unas coberturas mínimas obligatorias, entre las que destacan la asistencia en viaje o la responsabilidad civil frente a lesiones y daños materiales provocados a terceros.
 
Como hemos comentado antes, es fundamental revisar las cláusulas de la póliza del coche para evitar sorpresas innecesarias en un futuro, no sólo a la hora de tener problemas con el tubo de escape, si no con cualquier otro elemento.
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