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La ITV, ¿puede prever el riesgo de accidente?

triángulo de emergencia colocado en una carretera
Los accidentes de tráfico son una de las grandes lacras de la sociedad actual que registra altas cifras de muertes al año. En ellos, además del componente humano también influyen las condiciones del coche. Por ello, uno de los principales objetivos de las autoridades es concienciar a los conductores para que sus vehículos pasen las revisiones pertinentes y poder circular así con una mayor seguridad. 
 
El parque automovilístico en España es bastante antiguo, algo que tiene sus consecuencias en la seguridad vial. Sin embargo, aunque la antigüedad de un coche como tal no incrementa por sí sola el riesgo de sufrir un accidente, el estado en el que se encuentre el mismo sí es determinante: aproximadamente un 6% de los accidentes con víctimas que se producen están relacionados con fallos técnicos del vehículo. 
 
Por ello, la ITV se posiciona como uno de los mejores métodos para prever la peligrosidad en las carreteras. No obstante, para que el resultado de esta prueba sea apto es preciso poner a punto el coche previamente y realizar revisiones periódicas en un taller especializado. 
 
Asimismo, todas estas comprobaciones no tienen sentido si no se conduce de forma segura respetando las normas de tráfico.  
 

Consecuencias de circular sin la ITV  

Como hemos comentado antes, pasar la ITV es obligatorio para todos los vehículos matriculados en España. Por ello, si está caducada o se sigue circulando después de una revisión no apta, además de suponer un peligro en la conducción, en caso de accidente es probable que la compañía aseguradora no se haga cargo de los daños propios. 
Al producirse el siniestro, la compañía analizará detalladamente las circunstancias del mismo y si finalmente determina que el accidente ha sido causado por una avería que se podría haber detectado en la ITV, exigirá al asegurado el reembolso de la indemnización por la cobertura de responsabilidad civil a terceros.  
 
Asimismo, la multa a la que habrá que enfrentarse por desplazarse en un vehículo que no ha superado la inspección es de 200 euros. En el caso de que la prueba haya sido desfavorable y el coche se encuentre en movimiento sin antes haber reparado los elementos defectuosos, la cuantía puede llegar a ascender hasta los 500 euros. 
 
Si sucede que el vehículo lleva mucho tiempo sin pasar la ITV, las autoridades competentes pueden tramitar la baja del coche, junto con la correspondiente sanción por infracción grave. 
 
A pesar de las peligrosas consecuencias que tiene circular sin la ITV en regla, ésta es una de las infracciones más cometidas por los conductores. Desde junio de 2013, gracias al sistema informatizado, la DGT puede saber en cualquier momento si un coche ha pasado la revisión obligatoria sin necesidad de pararlo mientras va circulando. De esta forma, el conductor que haya incumplido la norma recibirá de forma automática la correspondiente multa. 
 
Dado que la ITV revisa elementos básicos del coche, como el alumbrado, los sistemas de seguridad, los frenos, los neumáticos, el motor o la suspensión, es de vital importancia acudir a un centro homologado para tener garantizado que todo funciona de forma correcta. Igual de importante y obligatorio es conducir también acompañado de un seguro de coche.
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