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Revisión de un coche antes de salir de vacaciones

mecánico revisando la rueda de un coche de color azul
Durante los meses de calor, los desplazamientos por carretera se incrementan notablemente y además del riesgo que supone un tráfico más denso, las elevadas temperaturas también afectan al rendimiento de algunas partes del vehículo. Por ello, es imprescindible acudir al taller antes de emprender la marcha para efectuar una revisión del coche lo más completa posible que verifique que todos los componentes funcionan de forma adecuada. 
 
Después de la puesta a punto del vehículo, recuerda conducir con total precaución, respetar siempre las normas de circulación y evitar el estrés por llegar cuanto antes al lugar de destino. No hay que olvidar que el trayecto forma parte de las vacaciones, por lo que también es importante disfrutar del camino. 
 

Puntos básicos en la revisión de un coche 

  • Aire acondicionado: si este sistema presenta algún fallo, la conducción en verano puede convertirse en un auténtico infierno, algo que agrava aún más la fatiga y el cansancio al volante. Junto con este punto, también es preciso examinar los filtros del habitáculo, ya que si están obstruidos, el consumo para regular el ambiente interior es mayor. 
  • Neumáticos: las ruedas son uno de los elementos de seguridad activa más importantes del vehículo, por lo que es preciso comprobar la presión del aire y el desgaste del dibujo para no reducir la adherencia a la vía y la capacidad de frenada. 
  • Nivel de líquidos: una tarea indispensable de la revisión completa del coche es comprobar el nivel de aceite, de frenos, anticongelante y del limpiaparabrisas. Además de verificar que estos líquidos se encuentran dentro de las medidas aceptables, es conveniente examinar si hubiera alguna fuga. 
  • Correa de distribución: este elemento del vehículo no sólo es indispensable para que el motor funcione correctamente, sino que en el caso de presentar algún problema puede derivar en la casi inutilidad del coche por afectar a otras partes. 
  • Sistema de frenos: además de revisar el líquido que hemos comentado, antes de realizar un viaje largo, es crucial que en el taller inspeccionen las pastillas y el estado de todo el conjunto. 
  • Alumbrado: aunque durante la época estival, el número de horas de sol es superior, conviene dedicar tiempo a regular las luces o sustituir algún faro si fuera necesario para disponer de una total visibilidad en cualquier momento. 
  • Amortiguadores: gran parte del confort durante los viajes depende de estos componentes, por lo que para mantener la comodidad en el próximo desplazamiento es recomendable sustituirlos en el caso de que ya hayan pasado más de 4 años o recorrido más de 60.000 kilómetros desde el último cambio. 
  • Escobillas del limpiaparabrisas: aunque generalmente no se suele prestar demasiada atención a esta parte, debe contemplarse dentro de la revisión del coche. Son un elemento primordial para despejar la luna de mosquitos y gotas de lluvia, por lo que se deben poner unas escobillas nuevas al menos una vez al año para que cumplan su cometido correctamente y no rayen la superficie del cristal. 
  • Batería: tanto en los modelos convencionales como en los eléctricos o híbridos, la batería es una pieza fundamental. Por ello, es necesario revisar el nivel de carga, limpiar los bornes y revisar que no presenta ningún defecto. 
  • Elementos complementarios: en la revisión de un coche antes de emprender un viaje no hay que olvidar fijarse en otros aspectos, accesorios como la rueda de repuesto, los chalecos reflectantes, los triángulos de emergencia y un kit básico de herramientas. Además, un seguro de coche que se ajuste perfectamente a las necesidades es la mejor garantía para realizar el trayecto con total protección. 
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