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Qué hacer si declaran tu coche “siniestro total”

Coche destrozado
La declaración de un coche siniestro total tiene mala fama entre los conductores y siempre parece la peor de las noticias, pero no tiene por qué serlo. El siniestro total de un vehículo conlleva el pago al asegurado de una indemnización o la reposición del vehículo, de acuerdo con las condiciones de su póliza de seguro de coche
 
Las aseguradoras declaran un coche siniestro total como consecuencia de tres actos principales, siempre que estos estén contemplados en tu póliza: incendio, robo o accidente de tráfico. Si como consecuencia de cualquier de estas situaciones tu coche resulta dañado y el coste de las reparaciones -valor de reparación de los daños sufridos- supera en un 75% o en un 100% la cantidad garantizada para este supuesto en tu seguro, entonces la declaración de siniestro total es la alternativa para la aseguradora.
 
Las condiciones para la declaración de siniestro total están recogidas en cada seguro de coche particular, por lo tanto, en el momento de su contratación o renovación es de los temas que debes valorar para adecuarlo a tus necesidades y las características de tu coche. Cuando el episodio de siniestro total se declara, tanto la entidad aseguradora como el tomador del seguro están obligados a cumplir con lo pactado a este respecto.
 
Cada uno de los eventos que pueden acabar en siniestro total de tu coche -incendio, robo o un accidente de tráfico- tienen en el contrato de seguro de coche asignada una cantidad máxima asegurada –indemnización-. No tiene por qué ser la misma cuantía económica en todos los casos. También se detalla para cada situación, si el tomador del seguro puede o no elegir entre indemnización o reposición del bien siniestrado.
 
La indemnización por siniestro total se calcula con respecto a un tipo de valor del coche, el que este asignado en la póliza: venal, venal mejorado – de mercado- o a nuevo; sobre esta base la compañía puede sumar los accesorios declarados en el seguro y resta el valor de los restos del vehículo –si se los queda el asegurado-  para obtener la cuantía económica que resulta en calidad de indemnización.  
 
Hay una diferencia esencial en cuanto a cómo actuar ante una declaración de siniestro total de un coche, no es lo mismo que se trate de un accidente en el que tú eres el culpable, que de uno en el que eres la víctima o tercero dañado.
 
1. El tomador del seguro es el responsable.
 
Si el hecho que ha causado los daños en tu coche para que sea declarado sinestro total, ha sido provocado por ti, sois tú y tu compañía aseguradora los únicos actores en este caso. Lo pactado y delimitado en tu seguro de coche es la clave por lo que el tipo de póliza que tengas contratada es la que definirá en base a qué porcentaje se declara el siniestro total y en su caso, cuales son las opciones con las que cuentas ante esta situación.
 
La declaración de siniestro total por tu compañía, según lo recogido en tu seguro, puede no ser adecuada, según tu parecer y estás en tu derecho de negociar con la compañía otras opciones y argumentar tu desacuerdo. La aseguradora basará su declaración de siniestro y la indemnización por esta causa en su propia peritación, tú puedes  presentar otras peritaciones o tasaciones a la entidad. Si esto no surte los efectos deseados y las negociaciones no te son favorables, siempre te queda la reclamación judicial.
 
2. Existe un culpable del acto que ha ocasionado los daños en tu coche.
 
Cuando tu vehículo es declarado siniestro total, como consecuencia de un accidente en el que tú eres una víctima y que ha provocado un tercero u más conductores, no es tu compañía la responsable de indemnizarte o reponerte el bien –tu coche-, sino la aseguradora del culpable o en su caso, el Consorcio de Compensación de Seguros, si el culpable no tiene seguro o se da a la fuga. En este caso, tienes pleno derecho a reclamar una reposición del bien o una indemnización que cubra efectivamente un coche igual al que ha sido declarado siniestro total.
 
El artículo 1.902 del Código Civil avalan las reclamaciones de los conductores inocentes que pierden su coche como consecuencia del acto negligente de otro: “Aquel por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”. Lo más común en este caso es arreglar el coche dañado por tu cuenta y luego, reclamar judicialmente le pago de la factura al conductor culpable –a su compañía aseguradora, en su caso- . Pero esto supone adelantar el dinero a título personal y contar con esa capacidad económica en el momento del siniestro, lo que no siempre es posible.
 
Seas tú el culpable o no, lo que no varía es que las características de tu coche, el estado de conservación y sobre todo, su antigüedad van a ser clave en la tasación de un vehículo para ser declarado siniestro total. Aunque en un principio, la cantidad que te ofrezcan por siniestro total de tu coche pueda parecerte baja es importante que seas realista y compruebes, si realmente lo es o no, de acuerdo con el mercado y las condiciones recogidas en tu seguro de coche.
 
Siempre existe la posibilidad de solicitar tasaciones independientes y de comprobar las peritaciones que recibas en un caso de siniestro total, encargándolas particularmente, aunque debes ser consciente de que todo este tipo de acciones tendrás que pagarlas personalmente y no son definitivas a la hora de obtener una indemnización superior. 
 
La declaración de siniestro total es común a todos los seguros de coche, pero no son iguales las condiciones ni las indemnizaciones. Lo mejor es ser previsor y tener en cuenta que este tipo de situaciones pueden presentarse en cualquier momento, por lo que es fundamental valorar estos detalles para que en caso de necesidad y de declaración de siniestro de tu vehículo, el resultado sea el más completo y adecuado a tus necesidades y a las características de tu coche, evitándote reclamaciones y problemas económicos.
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