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5 claves para que una reforma no se dispare de precio

manos colocando un azulejo en una pared
Una de las opciones a la que más recurren en los últimos tiempos quienes desean ser propietarios de una vivienda consiste en comprar un inmueble antiguo o que se encuentre en mal estado por menos precio para posteriormente realizar una reforma. Éste es uno de los principales motivos por los que se inicia una mejora, aunque también se da el caso de realizar obras en viviendas seminuevas que necesitan algún retoque. 
 
En cualquier caso, todas las reformas casi siempre llevan aparejado un problema de dinero. Es obvio que los propietarios quieren disfrutar de una vivienda digna, pero al mismo tiempo ansían no superar el presupuesto marcado al comienzo. Por ello, hemos recopilado 5 claves que te ayudarán a controlar el precio de una reforma si te encuentras en alguna de las situaciones que hemos comentado. 
 

¿Cómo hacer una reforma sin gastarse demasiado? 

  • El primer paso se basa en analizar el estado de la casa desde un punto de vista práctico. Esto consiste en valorar los aspectos que pueden continuar sin necesidad de ser reformados y los que en otro extremo están pidiendo un acondicionamiento a gritos. En esta primera fase también es fundamental decidir el estilo y los puntos básicos que queremos incluir al hacer la reforma según nuestras necesidades de alojamiento, así como también la fijación de un presupuesto máximo que estamos dispuestos a asumir. 
  • Una vez que hemos decidido el límite de gasto, es hora de solicitar precios a diferentes profesionales y comparar. Es muy importante no dejarse llevar simplemente por los números, ya que también hay que valorar si en el presupuesto se incluyen determinados partidas, como por ejemplo los materiales, los acabados o alguna tarea extra. Para no llevarse sorpresas inesperadas, es recomendable pedir opinión a amigos o familiares por si conocieran a algún reformista de confianza. 
  • En la actualidad existen determinados materiales que imitan a los de excelente calidad pero a un precio inferior. Del mismo modo, si no queremos que la reforma se dispare de precio es posible recurrir a diferentes soluciones que permitan remodelar el espacio sin necesidad de levantar suelos, tirar paredes o construir tabiques. Entre ellas se incluyen los revestimientos de PVC, pinturas especiales para azulejos, losetas de vinilo, tuberías exteriores, etc. 
  • Las puertas y ventanas son dos de los elementos que más incrementan el gasto de una reforma. Por lo tanto, en el caso de que no se encuentren en mal estado, se puede optar por lijarlas y pintarlas para que vuelvan a parecer nuevas. No obstante, si los marcos y los cierres son antiguos, quizás convenga echar números para instalar ventanas con doble cristal y puertas que ajusten perfectamente. De esta forma, no se producirán escapes de calor en invierno y podrás ahorrar algo de dinero en calefacción
  • En el caso de los muebles, ya sean de la cocina, el salón o el dormitorio, también podemos darles un aire distinto sin tener que comprar otros nuevos. Es posible pintar o forrar los armarios con vinilos decorativos, cambiar la disposición del mobiliario o fabricar nuestros propios muebles con materiales reciclados. 
Como ves, es posible controlar algunos puntos de una reforma para aportar a la vivienda un aire fresco sin tener que desembolsar demasiado dinero. Sin embargo, en determinadas partes de una obra es aconsejable no escatimar en gastos, ya que a largo plazo podría resultar más caro. Esto último también ocurre con la protección de la vivienda, por lo que es importante elegir el mejor seguro de hogar que ofrezca todos los servicios que necesitas. 
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