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Información de los estatutos de una comunidad de propietarios

ilustración de una fachada de un edificio con diferentes personas en las ventanas
Aunque se tienda a pensar lo contrario, el establecimiento de los estatutos de una comunidad de propietarios no tiene carácter obligatorio, sino que cada agrupación tiene la facultad de decidir al respecto. Asimismo, es importante destacar que este documento no hace referencia precisamente a las normas que se deben cumplir para propiciar la convivencia en el edificio, ya que son dos conceptos diferentes. 
 
Tomando como referencia la Ley de Propiedad Horizontal, los estatutos siempre deben complementar lo que se recoge en la misma. Así, este escrito debe servir como referencia para saber cuáles son las normas que regulan los derechos y obligaciones de los propietarios en relación al uso del bloque, de las propias viviendas o locales, gastos, reformas obligatorias, servicios, administración, etc. La ley no establece ningún modelo oficial, sino que este documento debe redactarse de acuerdo a las necesidades y circunstancias de cada comunidad. No obstante, es recomendable contar con el asesoramiento de un administrador de fincas en el momento de su creación para dotarlo de la máxima practicidad.  
 
Dado que se trata de una herramienta muy útil, los estatutos de una comunidad de propietarios deben reflejar algunos aspectos básicos. En este sentido, la Ley de Propiedad Horizontal establece: “El título podrá contener, además, reglas de constitución y ejercicio del derecho y disposiciones no prohibidas por la ley en orden al uso o destino del edificio, sus diferentes pisos o locales, instalaciones y servicios, gastos, administración y gobierno, seguros, conservación y reparaciones, formando un estatuto privativo que no perjudicará a terceros si no ha sido inscrito en el Registro de la Propiedad”.  
 

¿Cómo crear los estatutos de una comunidad de propietarios?

Existen dos formas de establecer los estatutos de una comunidad de propietarios: junto con el título constitutivo de la propiedad horizontal o posteriormente en un documento independiente. Sin embargo, para que tengan plena validez es necesario realizar su inscripción en el Registro de la Propiedad como una escritura pública. En caso contrario, los estatutos sólo aplicarán para aquellos dueños de las viviendas que hubieran dado su consentimiento. 
 
Aunque los estatutos de cada comunidad establecen unas normas propias, éstas siempre deben ser acordes a la ley y al título constitutivo del edificio. La persona encargada de elaborarlos puede ser el promotor del edificio, en cuyo caso debe entregarlos a los nuevos propietarios en el momento de la compra, o los propios vecinos en un momento posterior. En este último caso, es necesario proceder a su aprobación en la junta de vecinos, para lo cual todos los propietarios deben estar de acuerdo. 
 
Además, en el supuesto de que sea inevitable modificar el texto de los estatutos, para que los cambios sean aprobados también es preciso que exista unanimidad entre todos los vecinos. Posteriormente se deben inscribir de nuevo en el Registro de la Propiedad del lugar donde se encuentre inscrita la finca.  
 
Como hemos comentado, existe la posibilidad de que determinadas comunidades no cuenten con sus estatutos propios y en su defecto, se rigen por lo que determina la ley. No obstante, si accedes a una propiedad en un edificio que no es de nueva creación, debes saber que solo estás obligado a cumplir con los estatutos si éstos están inscritos en el registro público. Además de este detalle, no sólo es importante cumplir con los preceptos de la comunidad, sino que también conviene disponer de un seguro de Comunidad de Propietarios que incluya una cobertura de responsabilidad civil, así como defensa jurídica, para estar protegido frente a cualquier eventualidad. 
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