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El agua es la principal causa de siniestro en las comunidades de vecinos

El agua es la principal causa de siniestro en las comunidades de vecinos

La Memoria Social del Seguro publicada por Unespa apunta que los siniestros más frecuentes son los daños provocados por el agua, como filtraciones o tuberías en mal estado. Y todo ello hasta el punto que la memoria señala que cada comunidad de vecinos sufre una media de un siniestro causado por agua al año. De los 815.000 siniestros que se producen cada año en las comunidades de propietarios españolas que cuentan con pólizas de seguro, más de la mitad de ellos, unos 440.000, se deben a daños por agua. Un problema que genera un gasto diario de unos 465.000 euros en coberturas.

A los siniestros causados por el agua les siguen los daños de cristales –más de 66.000 casos al año–, que generan un gasto de 11,6 millones de euros. Aunque no son tan frecuentes, los siniestros que también tienen un coste muy elevado son los incendios, suponiendo un gasto de 44 millones anuales o, lo que es lo mismo, 121.000 euros al día.

En España hay cerca de 74.000 pólizas contratadas por comunidades de propietarios, sin embargo, la contratación de un seguro de este tipo solo es obligatoria en Madrid y Valencia. Pese a ello, Cataluña ocupa el primer puesto con 202.407 comunidades protegidas, seguida por Madrid con 111.000, que, a su vez, es la región en la que se presentan más percances.

Para afrontar los daños ocasionados en las comunidades de propietarios, los seguros multirriesgo se convierten en la opción más aconsejable: se incluyen en los gastos de comunidad, por lo que además de recomendables, resultan asequibles y con una cobertura de riesgos muy amplia y flexible.

Y es que con el fin de minimizar los problemas que pueden surgir entre vecinos a la hora de afrontar cualquier accidente o desperfecto en la propiedad, las asociaciones coinciden en apuntar que lo más seguro es contar con un seguro para comunidades que cubra desde daños materiales, robo o daños estéticos hasta los daños ocasionados en plantas y árboles por fenómenos meteorológicos.

Problemas por agua, incendios, pintadas en las fachadas, desperfectos en el tejado… son situaciones que no aparecen a diario en las comunidades de vecinos, pero que, el día que se presentan, pueden ocasionar una derrama que deberá ser abonada equitativamente por los vecinos. 

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