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Claves para la limpieza dental en perros

Golden Retriever
Las bacterias adoran los entornos cálidos, húmedos y con nutrientes fáciles de conseguir para reproducirse. Por ello, las bocas de nuestros animales son uno de sus lugares favoritos para crear colonias, que se pueden apreciar en la aparición de placa bacteriana.
 
Normalmente, las bocas y otras mucosas tienen su propia flora bacteriana, pero cuando el equilibrio de esta se pierde, comienzan los problemas. Para nuestras mascotas esto puede significar encías infectadas, dientes flojos (incluso su caída), o cavidades que comienzan a pudrirse. 
 
Curiosamente, los veterinarios estiman que un 80% de los perros que pasan por sus consultas tienen patologías orales preocupantes. Los dueños no limpian la boca a sus perros y, si tuviéramos en nuestras bocas lo que ellos tienen, posiblemente actuaríamos con mucha más urgencia.
 
El hocico es el apéndice más inmediato para los perros. Sirve para coger objetos, asearse y comer. Por ello, es importante que sus dientes estén siempre en buen estado, sin importar la edad de nuestro fiel amigo. La periodontitis y el mal aliento son simplemente indicadores de problemas que pueden ser mucho más preocupantes.
 
“Las toxinas de la enfermedad periodental son absorbidas a la corriente sanguínea”, afirma la veterinaria Jan Bellows, “causando graves daños en tejidos delicados como el renal, el vesicular o el cerebral”. 
 
Antes que realizar extracciones de dientes o procedimientos de reparación (llenar cavidades o empastes), es mucho más sensato prevenir con una buena limpieza dental en perros, antes de que se produzcan estas condiciones.
 
¿Esto significa cepillarle los dientes a mi perro?
 
Sí. El cepillado de dientes es aconsejable que se haga cada dos días. Hay que tener en cuenta ciertos factores a la hora de cepillar los dientes de nuestro perro. En primer lugar, puede que no les encante la idea de estar sujetos mientras un objeto extraño se mueve entre sus colmillos, pero se les puede acostumbrar.
 
Para ello, el mejor momento para hacerlo es después de que hayan hecho ejercicio y estén cansados. Así nos aseguraremos de que permanece más tiempo tranquilo. Hay que hacerlo con cuidado y con una voz tranquilizadora. Si el perro está demasiado incómodo, es mejor parar, aunque no hayamos acabado la boca entera e ir aumentando progresivamente el tiempo. Después del lavado, deberíamos recompensar al perro con alguna golosina (aunque parezca contradictorio).
 
Así, si hemos empezado pronto, cuando era un cachorro, a nuestro perro no le importará que llegue el momento del cepillado. Es muy importante no usar dentífrico para humanos, ya que contiene flúor, que es muy tóxico para los perros. En el veterinario podremos encontrar pasta de dientes especial para ellos.
 
Pero el cepillado no basta para una buena salud oral en nuestros compañeros. El pienso seco es mejor que el ‘húmedo’, ya que, al romperlo, las partículas actúan como astringentes y evitan quedarse entre los dientes. 
 
Además, hay muchos juguetes sintéticos específicamente diseñados para fortalecer los dientes y las encías de nuestros perros. Pero elegidos cuidadosamente: si son demasiado duros, podrían romperle los dientes. 
 
Los juguetes y el pienso son medidas efectivas cuando se usan en conjunto con un buen cepillado. Piensa en la efectividad que tendría la higiene oral de un humano que sólo mascara chicle y usara enjuague bucal. 
 
Lo mismo ocurre con los perros. Si notamos mal aliento, cambios en sus hábitos de alimentación o demasiada salivación, debemos acudir al veterinario a que le revisen la boca. Afortunadamente, con los Seguros de Mascotas MAPFRE, las visitas al veterinario están incluidas, ya sea en centros concertados o en nuestra clínica favorita. Así, podremos estar tranquilos sobre la sonrisa de nuestro peludo amigo.
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