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¿Cómo reclamar un mal servicio de un profesional?

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Un fontanero, un electricista, un albañil u otros como un taxista; todos ellos son profesionales autónomos a los que puedes acudir y que puede que presten un servicio defectuoso. En ese caso debes defender tus derechos y puedes hacerlo mediante la reclamación, pero ¿cómo reclamar un mal servicio de un profesional?

En primer lugar debes poder demostrar que el trabajo que realizó el autónomo al que contrataste no fue satisfactorio y no se ajustó a lo acordado previamente. Una vez estás convencido y tienes las pruebas puedes intentar dialogar con el profesional para llegar a un acuerdo. Negociar es la vía más rápida.

Si no se llega a un acuerdo satisfactorio está la vía administrativa. Se acude mediante una hoja de reclamaciones que puede aportar el profesional o que también se puede conseguir en la OMIC (la oficina del consumidor) de tu municipio. Allí es donde debes depositar la hoja y la documentación que aportas como prueba. Este organismo se encargará de ponerse en contacto con la empresa para iniciar una mediación. Si como consumidor aceptas lo que se te propone finaliza el conflicto. 

Pero es posible que el profesional no responda. En ese caso se puede iniciar una acción de arbitraje. Es muy importante que la empresa o profesional esté inscrito en ese mecanismo, eso facilitaría las cosas, aunque no es obligatorio. Si el profesional al que reclamas no está inscrito puede puntualmente aceptar el arbitraje. En este caso la junta arbitral emitirá un laudo que te puede dar la razón a ti, al profesional o empresa, o quedarse a medio camino entre ambos. 

Puede que cuando pienses en cómo reclamar un mal servicio de un profesional creas que tienes pocas opciones. No es así. Además de la vía administrativa puedes acudir a los órganos deontológicos de los colegios profesionales. Si has tenido un problema con un médico particular por ejemplo se te abre esta vía. 

Puede que ninguna de las instancias ya mencionadas solucione el conflicto. En el caso administrativo el arbitraje es voluntario y es posible que el profesional no quiera someterse a él. En ese caso queda la vía judicial. Si la reclamación tiene un valor inferior a los 6.000 euros no es necesario abogado ni procurador. Igualmente hay que aportar pruebas y documentación relativa a la queja y al perjuicio ocasionado.

Los seguros también tienen un papel importante, se puede reclamar al que tiene contratado el profesional que te prestó el servicio, o a nuestro seguro médico si el doctor que nos atendió pertenecía a él. También el seguro de protección jurídica  puede cubrirte ante la reclamación de daños. Como ves tienes muchas armas así que si te preguntas ¿cómo reclamar un mal servicio de un profesional?, la única respuesta que no puedes admitir es “no hacer nada”. 

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