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Vitamina D y protección de la piel al sol

chica con gafas de sol andando por la calle con un vaso de café en la mano
Con la llegada del verano, tomar el sol se convierte en una de las actividades más practicadas, ya sea en la playa o en la piscina. A pesar de que este tiempo invita a pasar más horas al aire libre, es importante recordar la importancia que tiene proteger la piel para evitar la aparición de ciertas enfermedades. Del mismo modo, también es aconsejable evitar las horas centrales del día para exponerse a los rayos del sol directamente, optando preferiblemente por las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde (a partir de las 16 o 17). 
 
Partiendo de la base de la importancia que tiene utilizar una protección adecuada para proteger la piel de la acción del sol, distintos estudios apuntan a que las cremas solares bloquean la absorción de la vitamina D
 

La vitamina D y el cuidado de la salud 

Considerando que la vitamina D tiene una gran importancia en el cuerpo humano, no hay que perder de vista que el uso de protectores solares también tiene un efecto positivo en la salud, evitando el desarrollo de cáncer de piel, el envejecimiento prematuro del cutis o la aparición de otras afecciones cutáneas. 
 
Por ello se recomienda aplicar crema solar a diario en las zonas más expuestas, durante cualquier época del año, e incluso cuando el día esté nublado, ya que a pesar de estas circunstancias, los rayos del sol llegan a alcanzar la piel. 
 

Otras formas de obtener vitamina D 

Además de la radiación solar, la vitamina D también se puede incorporar en el cuerpo a través de la alimentación. Algunos de los alimentos más ricos en este nutriente son el salmón, el atún, la sardina, la caballa, la leche, el zumo de naranja, el yogur, los huevos, el queso, etc. Por otro lado también existen los suplementos alimenticios para incrementar los niveles de esta vitamina en aquellas personas que no alcancen el mínimo recomendado. 
 
Entre los beneficios que aporta la vitamina D se encuentran mantener los niveles de calcio, prevenir las alteraciones cardiovasculares, reducir el riesgo de tener obesidad, mejorar los trastornos del sueño, reforzar el sistema inmunológico, etc. Por lo tanto, cuando hay un déficit de este nutriente en el organismo, los problemas de salud que pueden aparecer son una incorrecta función muscular y nerviosa, osteoporosis, diabetes, enfermedades renales, entre otros. 
 
Conociendo los beneficios de la vitamina D y al mismo tiempo los riesgos que supone la exposición al sol, es aconsejable aplicar siempre protector solar y controlar el tiempo que se pasa al aire libre. En el equilibrio se encuentra la solución para proteger la salud, aunque si se aprecia algún signo extraño en la piel es importante acudir al profesional cuanto antes para que determine las consecuencias de dicha anomalía. 
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